Enseñar con IA no es enseñar IA: lo que un docente necesita dominar antes del ciclo 2026-2027

Seis de cada diez docentes de educación superior encuestados en México ya usan inteligencia artificial generativa al menos una vez por semana, según la encuesta nacional ENIAG 2025 de la Secretaría de Educación Pública. Y tres de cada cuatro de los que trabajan en instituciones públicas declaran no conocer ninguna norma institucional sobre ese uso.

Ese hueco no es un problema de actitud. La misma encuesta muestra un profesorado que conoce la herramienta, la usa y pide formación: lo que falta no es voluntad, es acompañamiento. Y falta ahora, porque el ciclo empieza el 21 de septiembre, poco más de seis semanas después de escribir esto, y los alumnos van a llegar con la herramienta puesta.

Soy Pratosh Dwivedi, cofundador y director de tecnología de TecnIA. Escribo esto para docentes y coordinadores que ya usan estas herramientas a diario y sospechan, con razón, que eso no es lo mismo que saber dar clase con ellas.

¿Usar inteligencia artificial es lo mismo que enseñar con ella?

No, y la distancia entre las dos cosas es hoy el problema real del aula. La encuesta ENIAG 2025 de la Secretaría de Educación Pública encontró que el 95% de los docentes de educación superior encuestados conoce la inteligencia artificial generativa y que el 60% la usa al menos una vez por semana, una frecuencia que el propio documento define como uso cotidiano.

La adopción, entonces, ya ocurrió. En esa misma encuesta, solo el 7% dice no usarla nunca y uno de cada cuatro la usa algunas veces al mes. Pero la propia Secretaría lo dice en su principio de acción sobre formación docente: usar con frecuencia estas herramientas no basta, es necesario saber interpretar, cuestionar, verificar y contextualizar sus resultados. Interpretar, cuestionar, verificar y contextualizar no son funciones de un programa: son decisiones de quien enseña.

Datos de la encuesta nacional ENIAG 2025 proyectados sobre el muro de un aula: 95% de los docentes encuestados conoce la herramienta, 60% la usa cada semana y 7% no la usa nunca; en escuelas públicas, 91% pide formación y 75% no conoce norma en su escuela; tomó un curso el 51% en escuelas particulares y el 25% en interculturales
Lo que el profesorado mexicano de educación superior ya hace con la inteligencia artificial generativa, y lo que todavía no tiene. Datos de la encuesta nacional ENIAG 2025 de la Secretaría de Educación Pública.

¿Qué dice en realidad el dato que más se cita sobre los docentes?

Casi siempre, algo distinto de lo que se le atribuye. En la encuesta ENIAG 2025 de la Secretaría de Educación Pública, la cifra que circula con más frecuencia es que más del 76% no conoce ninguna normativa institucional sobre el uso de estas herramientas, y ese 76% no es del profesorado: es del alumnado de instituciones públicas. El dato de los docentes de esas mismas instituciones, ante la misma pregunta, es el 75%.

Dos números casi iguales, dos poblaciones distintas, y una conclusión que cambia según cuál se use. Vale la pena detenerse ahí, porque es el mismo error de categoría del que trata este artículo: confundir quién usa la herramienta se parece mucho a confundir usarla con enseñar con ella. Si el dato de partida ya mezcla poblaciones, la conversación que se construye encima hereda la mezcla. El dato correcto sobre el profesorado sigue siendo grave: según la misma encuesta ENIAG 2025, tres de cada cuatro docentes de instituciones públicas declaran no conocer ninguna normativa institucional sobre el uso de inteligencia artificial.

¿Qué tres decisiones cambian cuando todos los alumnos tienen la herramienta?

Cambian el diseño de la clase, el diseño de la tarea y el criterio de evaluación. Ninguna de las tres se resuelve aprendiendo a usar mejor un asistente de IA: las tres son decisiones didácticas que se toman antes de entrar al aula.

  • El diseño de la clase. Si el contenido expositivo está disponible al instante para cualquiera, el tiempo compartido deja de ser el mejor lugar para exponerlo. Lo que no se puede resolver fuera del aula es lo que merece el aula: la discusión, el error corregido en vivo, la pregunta que nadie se atrevía a hacer.
  • El diseño de la tarea. Una consigna que una herramienta resuelve entera, y de una sola vez, ya no mide lo que decía medir. La salida no es prohibir, es pedir el proceso: las decisiones que se tomaron, lo que se descartó y por qué, y la evidencia de que el resultado se verificó.
  • El criterio de evaluación. Evaluar el producto final, en solitario, se volvió poco informativo. Sobre esto escribimos con más detalle en cómo se debe evaluar en la universidad cuando todos tienen IA, y también sobre por qué en nuestro modelo usar inteligencia artificial en la evaluación no es trampa.

¿Por qué la formación docente no está llegando?

No es por falta de demanda: el 91% del profesorado encuestado de instituciones públicas manifiesta necesidad de tomar cursos vinculados a la inteligencia artificial, según la misma encuesta ENIAG 2025. El problema es que la oferta llega de forma desigual, y la desigualdad se ve al desagregar por tipo de institución.

En la misma encuesta ENIAG 2025, entre quienes ya tomaron algún curso sobre el uso de estas herramientas, la proporción va del 51% en escuelas particulares al 25% en instituciones interculturales. Es decir: el mismo profesorado que pide formación la recibe en proporciones muy distintas según dónde trabaje. Y ahí se junta con el otro dato, el de la normativa: pedir formación y no conocer ninguna regla institucional es la combinación que deja a cada docente resolviendo solo, en su salón, una decisión que debería ser de la institución.

¿Qué hacemos en TecnIA con esto?

Diseñamos los programas asumiendo que el alumno llega con la herramienta, no fingiendo que no existe. TecnIA Universidad Online opera 100% online, con siete programas que cuentan con Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios, y el uso de inteligencia artificial está incorporado al criterio de evaluación en lugar de estar prohibido en el reglamento y tolerado en la práctica.

Hay además una parte del modelo que no es académica y que conviene que un docente conozca, porque la va a tener enfrente en sus alumnos. Wellness es un apartado permanente del tablero del alumno, con módulos, insignias y certificación al completar los tres, sin reglas de tiempo.

Para un docente eso significa algo concreto: la conversación deja de ser cómo impedir que la usen y pasa a ser qué evidencia pedimos de que aprendieron. Es un cambio de trabajo, no de discurso, y es el que hay que tener listo antes de que empiece el ciclo.

Si estás preparando tus materias para septiembre y quieres platicar cómo se ve esto en la práctica, escríbenos por WhatsApp y platicamos sin compromiso.

Preguntas frecuentes

Según la encuesta ENIAG 2025, ¿qué significa exactamente que el 60% de los docentes encuestados use inteligencia artificial de forma cotidiana?

Que la usa al menos una vez por semana. La definición es de la propia encuesta nacional ENIAG 2025 de la Secretaría de Educación Pública, y conviene citarla junto con la cifra: sin ella, cotidiano puede leerse como diario, que es otra cosa.

¿Hay que prohibir la inteligencia artificial en las tareas?

Prohibirla es difícil de sostener y suele producir reglas que nadie verifica. Es más útil rediseñar la consigna para que pida el proceso y la verificación, de modo que el trabajo demuestre criterio y no solo resultado.

No conozco ninguna norma en mi institución sobre el uso de estas herramientas. ¿Qué hago mientras tanto?

No estás en una situación rara: el 75% de los docentes de instituciones públicas declara lo mismo en la encuesta ENIAG 2025. Conviene empezar preguntando en tu coordinación, porque la norma puede existir y no haber llegado al aula. Mientras la localizas, la regla de la asignatura funciona si se escribe en el programa desde el primer día y se aplica igual para todos.

¿Necesito aprender a programar para enseñar con inteligencia artificial?

No. Lo que hace falta es criterio didáctico: saber qué pedir, cómo verificarlo y qué evidencia de aprendizaje aceptar. La parte técnica se aprende pronto; el rediseño de la evaluación es lo que toma trabajo.


Pratosh Dwivedi, cofundador y Director de Tecnología de TecnIA Universidad

Pratosh Dwivedi es cofundador y Director de Tecnología de TecnIA Universidad Online, donde trabaja en el diseño de programas y en la formación del profesorado para enseñar con inteligencia artificial.

Este artículo fue escrito por Pratosh Dwivedi con asistencia de herramientas de inteligencia artificial, conforme a nuestra Política de IA.