Se estima que una de cada seis personas en el mundo siente soledad, según el informe que la Comisión de la Organización Mundial de la Salud sobre Conexión Social publicó en junio de 2025. Entre los 13 y los 29 años, la proporción sube a entre el 17% y el 21%.
Es fácil suponer que estudiar online, de noche, en tu cuarto, te deja solo. Y es igual de fácil suponer lo contrario: que un grupo de chat o un foro de clase ya resuelven el problema. Ninguna de las dos suposiciones se sostiene. Mi lectura, después de construir una universidad 100% online, es que estudiar online no aísla por sí mismo, pero tampoco conecta por sí mismo: la conexión hay que construirla a propósito, y en un modelo online eso significa diseñarla desde la institución y elegirla desde la persona.
Soy Pratosh Dwivedi, cofundador y director de tecnología de TecnIA. Diseñamos una universidad sin campus físico, así que la pregunta de si alguien va a sentirse solo estudiando con nosotros no es retórica para mí: es una decisión de diseño que tomamos todos los días.
¿Estudiar online te aísla de verdad?
No hay evidencia de que lo haga por sí solo. La propia Comisión de la OMS lo dice sin rodeos: el impacto de la tecnología digital en la soledad «todavía no es claro», y los expertos piden cautela para proteger la salud mental de las personas jóvenes. Lo que sí muestra el informe es que la soledad afecta a todas las edades y a todas las regiones del mundo, y que los datos disponibles no alcanzan para saber si ha subido o bajado con el tiempo.
Lo que cambia en un modelo online no es si vas a sentirte solo, sino quién decide si te conectas con alguien más. En un salón físico, cierta cercanía ocurre sin que nadie la planee: te sientas junto a alguien, coinciden en el pasillo, alguien te presta un lápiz. En un modelo online, esa cercanía accidental casi no existe. Lo que antes pasaba solo, ahora hay que decidirlo, o alguien tiene que diseñarlo.
¿Qué tan extendida está la soledad, en cifras reales?
Mucho más de lo que parece, y no es un problema exclusivo de quien estudia online. Según el informe de la Comisión de la OMS, la soledad afecta a personas de todas las edades y regiones, pero es más común entre adolescentes y adultos jóvenes: 20.9% entre los 13 y los 17 años, y 17.4% entre los 18 y los 29 años, con la prevalencia bajando conforme aumenta la edad.
La cifra tiene un costo que casi nunca se dice en voz alta: la Comisión estima que la soledad estuvo ligada a unas 871,000 muertes al año entre 2014 y 2019 (cerca de 100 por hora), y que los adultos que se sienten solos con frecuencia tienen más del doble de riesgo de desarrollar depresión, según un metaanálisis citado en el informe. También calcula que el aislamiento social (la falta objetiva de vínculos, que no es lo mismo que sentirse solo) llega hasta 1 de cada 3 personas adultas mayores y 1 de cada 4 adolescentes. Hay además un patrón económico: en países de ingreso bajo, 24% de las personas reporta sentirse sola, el doble que en países de ingreso alto (11%). En la Región de las Américas de la OMS, que incluye a México, la prevalencia estimada es de 13.6%, menor al 16% mundial, con un intervalo de incertidumbre de 10.2% a 18.6%.
Si algo de esto te resuena y necesitas hablar con alguien ahora, la Línea de la Vida de la Secretaría de Salud atiende las 24 horas, los 365 días del año, al 800 911 2000.
¿Y en México hay datos sobre esto?
Sí, aunque no exactamente sobre estudiantes. La medición más sólida que encontré con fuente verificable, publicada en la revista académica Salud Pública de México con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2021, levantada todavía durante la pandemia de Covid-19, mira a personas de 65 años o más: encontró aislamiento social en 81.1% de quienes vivían solas y 81.9% de quienes vivían acompañadas, y soledad en 51.5% de quienes vivían solas frente a 35.4% de quienes vivían con alguien más, en ese periodo. Son cifras de personas mayores, no de universitarios, y lo digo con esa claridad porque no encontré una medición nacional mexicana equivalente, con el mismo rigor, específica para quien estudia online.
Lo que sí muestran esos números es que en México la soledad se mide como problema de salud pública, no como anécdota. Y muestran algo más incómodo todavía: vivir acompañado no fue garantía de no sentirse solo en ese estudio (35.4% de quienes vivían con otras personas igual reportó soledad, durante la pandemia). Es exactamente el punto que quiero hacer sobre estudiar online: la presencia física de otros nunca fue, por sí sola, la variable que de verdad importaba.
¿Qué puedes hacer si estudias de noche, solo, frente a una pantalla?
Tres cosas dependen de ti, y una puede ofrecerla la institución donde estudias.
- Nómbrala. La soledad no es un fracaso personal: es una señal sobre qué te falta en este momento, no un defecto que tengas que ocultar.
- Elige el contacto. En un modelo online casi nadie tropieza contigo en el pasillo; el primer mensaje a un compañero de clase casi siempre lo tienes que mandar tú.
- No la midas contra un reloj. No existe una cantidad correcta de vínculo que debas alcanzar esta semana, ni una racha que sostener.
De la institución: un espacio para pensar en esto, sin resolverlo por ti. En TecnIA, Wellness es un espacio opcional, sin nota, con tres pilares: el yo, los vínculos y el camino. El de los vínculos es un lugar para pensar qué necesitas de otras personas y qué puedes ofrecer, a tu ritmo; no es terapia. Más sobre Wellness, en esta página.
Te dejo una pregunta: si mañana nadie te pidiera nada, ¿a quién le escribirías primero?
Si estudiar de noche, solo, es parte de tu plan de este año, hablemos de cómo se ve eso en la práctica. Escríbenos por WhatsApp y platicamos sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Estudiar online es peor para la salud mental que estudiar de forma presencial?
No hay evidencia de eso en el informe de la Comisión de la OMS sobre Conexión Social: la soledad afecta a personas de todas las edades y regiones, y el propio informe dice que el papel de la tecnología digital todavía no es claro. Lo que sí cambia online es que el contacto casual con otras personas no ocurre solo; hay que buscarlo a propósito.
¿Wellness es obligatorio en TecnIA?
No. Es un espacio opcional, sin nota, que no condiciona tu titulación y no tiene plazos. Lo recorres a tu ritmo, en tres pilares: el yo, los vínculos y el camino.
¿Wellness sustituye terapia o atención psicológica?
No. Wellness no es terapia. Si necesitas apoyo profesional, esa es una decisión distinta y conviene buscarla por su propio canal; la Línea de la Vida de la Secretaría de Salud atiende las 24 horas al 800 911 2000.
¿Qué me llevo si completo el pilar de los vínculos?
Una insignia que reconoce que lo recorriste, no una calificación ni una medida de qué tan bien te fue. Al completar los tres pilares se suma un certificado.

Pratosh Dwivedi es cofundador y Director de Tecnología de TecnIA Universidad Online, donde impulsó el diseño del programa Wellness para una universidad sin campus físico.
Este artículo fue escrito por Pratosh Dwivedi con asistencia de herramientas de inteligencia artificial, conforme a nuestra Política de IA.





