Wellness no lleva nota: qué cambió desde junio

En TecnIA, Wellness no lleva nota, y creo que así debe ser: cuando algo se hace por un premio, las ganas de hacerlo por uno mismo tienden a bajar. Lo encontró un metaanálisis de 128 experimentos publicado en 1999 por Edward Deci, Richard Koestner y Richard Ryan.

En junio, en este mismo blog, dijimos que Wellness sería un departamento obligatorio y con créditos. Hoy no lo es. Te cuento qué cambió y por qué creo que es la decisión correcta.

Soy Pratosh Dwivedi, cofundador y director de tecnología de TecnIA. Diseñé, junto con el equipo académico, el sistema de evaluación de la universidad; esa es la silla desde la que te cuento lo que cambió en Wellness.

¿Qué dijimos de Wellness en junio, y qué cambió?

Dijimos que Wellness sería obligatorio, con créditos, con docentes y con la misma seriedad que matemáticas. Hoy Wellness sigue teniendo tres pilares (el yo, los vínculos y el camino), pero es opcional, no lleva nota y no condiciona tu titulación en ninguna carrera.

Lo que se mantiene es el recorrido: una insignia por cada pilar que reconoce que lo recorriste, y un certificado al completar los tres. Lo que cambió es que nadie te va a evaluar por eso, ni te va a exigir un plazo para hacerlo. Esta no es una corrección menor de redacción: mi lectura, con la evidencia que sigue, es que calificar Wellness era la manera más segura de que dejara de servir para lo que se diseñó.

¿Qué le hace una calificación a una tarea de cuidarte a ti mismo?

La convierte en una entrega más, con la misma presión que cualquier examen. El metaanálisis de Deci, Koestner y Ryan (1999) revisó 128 estudios. Las recompensas que se dan por terminar una actividad reducen, de forma medible, las ganas de seguir haciéndola cuando el premio desaparece; las que dependen de qué tan bien la hiciste, también (en la fuente: d = -0.36 y d = -0.28). En cambio, la retroalimentación positiva, un comentario sobre lo que hiciste bien sin premio de por medio, la aumentó (d = 0.33).

No es una intuición de mercadotecnia: es el resultado de más de cien experimentos. Mi lectura, aplicada a Wellness: si calificáramos que dormiste bien esta semana o que hablaste con alguien sobre tus vínculos, no fortaleceríamos el hábito. Lo volveríamos una tarea más que cumplir para no perder puntos, justo lo contrario de lo que Wellness necesita ser para servir.

Una hamaca vacía cuelga bajo un arco abierto de papel morado, con una manta doblada sobre ella y luz ámbar detrás. La entrada queda libre y una pequeña hoja verde asoma en una rama, como invitación a volver a este espacio de Wellness.
Un lugar al que se entra sin que nadie lleve la cuenta de cuánto te quedas.

¿Por qué elegir vale más que ser evaluado, si el objetivo es que vuelvas?

Porque lo que sostiene que alguien vuelva no es la obligación: es la posibilidad de elegir. Richard Ryan y Edward Deci lo explican en American Psychologist (2000): no solo las recompensas materiales, también las amenazas, los plazos, las evaluaciones bajo presión y las metas impuestas reducen la motivación intrínseca; en cambio, la posibilidad de elegir, de dirigirte tú mismo y de que se reconozcan tus emociones la aumenta (Ryan y Deci, 2000, p. 70).

Wellness no tiene rachas que mantener ni una fecha límite para el tercer pilar, y en eso leo lo mismo que describe esa investigación. Puedes entrar, dejarlo dos meses y volver; nadie lleva la cuenta de cuánto tardaste. La insignia de cada pilar reconoce que lo recorriste, no cómo estás esa semana: no es un ranking ni una barra de progreso. Como dice la frase que aprobamos para presentar Wellness a los estudiantes: «No se termina ni se aprueba: se visita. Y se puede volver las veces que haga falta».

Un sendero de papel iluminado en ámbar se divide en dos entre colinas moradas y continúa hacia el horizonte sin señales de distancia ni llegada. Un solo punto verde marca la bifurcación, mientras el recorrido abierto representa avanzar por Wellness al propio ritmo.
Sin marcas de meta ni conteo de días: se recorre a tu paso, no al de un calendario.

¿Qué tan real es lo que Wellness intenta atender, en México?

Bastante real, y va en aumento. En su examen médico automatizado de ingreso, la mitad de los cerca de 84 mil estudiantes que se inscribieron a la Universidad Nacional Autónoma de México en agosto de 2025 (entre bachillerato y licenciatura, de 15 a 20 años) reportó algún síntoma asociado a ansiedad, depresión u otro malestar mental al momento de inscribirse, según los datos del examen que confirmó Gustavo Olaiz Fernández, titular de la Dirección General de Atención a la Salud de la UNAM; antes de la pandemia esa proporción rondaba entre el 10 y el 15%. Olaiz Fernández aclaró algo importante: percibir el síntoma no equivale a un diagnóstico clínico, aunque la magnitud del salto sí encendió las alarmas de la universidad.

No tengo un dato equivalente para TecnIA, y no pienso sacarlo de Wellness: no es un espacio para medir cómo estás. Lo que sí puedo decir es que un espacio que existe para atender el desgaste de estudiar y trabajar a la vez no puede, además, pedirte que rindas cuentas para usarlo. Wellness no es terapia ni atención personal: es un espacio para cuidar tu cuerpo, comprender tu ánimo, cultivar tus vínculos y elegir tu rumbo, y para eso primero tiene que sentirse seguro entrar. En la página de Wellness puedes ver los tres pilares y sus insignias.

Queda una pregunta abierta, y la dejo así, sin resolverla por escrito: si algo te ayuda solo cuando nadie te está midiendo, ¿qué tanto de lo que sí calificamos en una universidad estamos, sin querer, apagando?

Si quieres conocer cómo se vive Wellness en tu carrera o resolver una duda puntual, escríbenos por WhatsApp y platicamos sin compromiso.

Preguntas frecuentes

¿Wellness afecta mi calificación o mi titulación?

No. Wellness es opcional y no lleva nota; no condiciona tu titulación en ninguna carrera.

¿Tiene fecha límite o rachas que hay que mantener?

No. No hay plazos ni conteo de días seguidos. Puedes pausar un pilar y retomarlo cuando quieras, sin deuda pendiente.

¿Es lo mismo que terapia?

No. Wellness no es terapia ni atención personal. Es un espacio para conocerte, cultivar tus vínculos y elegir tu rumbo, organizado en tres pilares: el yo, los vínculos y el camino.

¿Qué recibo si completo los tres pilares?

Una insignia por cada pilar que recorriste y, al terminar los tres, un certificado. Ambos reconocen el recorrido, no una calificación ni cómo estás.

¿Por qué este blog escribió en junio que Wellness sería obligatorio?

Porque esa era la decisión en ese momento. En julio decidimos que Wellness no condicionara la titulación de nadie; aquí te cuento por qué, a mi juicio, fue la decisión correcta. Puedes leer el artículo original de junio para ver de dónde partimos.


Pratosh Dwivedi, cofundador y Director de Tecnología de TecnIA Universidad

Pratosh Dwivedi es cofundador y Director de Tecnología de TecnIA Universidad Online, donde diseñó el sistema de evaluación de la universidad y revisa en público las decisiones del modelo educativo.

Este artículo fue escrito por Pratosh Dwivedi con asistencia de herramientas de inteligencia artificial, conforme a nuestra Política de IA.