IA educativa para el México que se conecta por celular

En 2024, 97.2% de las personas que usaron internet en México se conectaron con un celular inteligente, frente a 35.9% que lo hizo con una computadora, según el INEGI.

Buena parte del software educativo con inteligencia artificial se presenta en una laptop, sobre el wifi estable de una oficina o de una escuela con presupuesto. Ese no es el México con el que trabajamos todos los días en TecnIA. Mi lectura del problema es esta: si se diseña IA educativa pensando primero en la laptop y el wifi ilimitado, la herramienta corre el riesgo de agrandar exactamente la brecha que dice venir a cerrar.

Soy Pratosh Dwivedi, cofundador y director de tecnología de TecnIA. Es un tema que toca de lleno una de las competencias de nuestra Maestría en Tecnología Educativa e Inteligencia Artificial: inclusión, accesibilidad y equidad digital. Quiero explicar por qué me parece tan importante.

¿Cómo se conecta México a internet en la vida real?

Sobre todo por celular, y con datos contados. En 2024, 83.1% de la población de 6 años o más usó internet (100.2 millones de personas), según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. De esas personas, 97.2% se conectó con un celular inteligente y solo 35.9% lo hizo alguna vez con una computadora.

El resto del panorama confirma el mismo patrón. El 81.7% de la población usó teléfono celular contra 36.6% que usó computadora de escritorio, laptop o tablet. El 95.1% de quienes usan internet se conectan desde su casa, pero 56.8% también se conecta en cualquier lugar mediante una conexión móvil: para buena parte del país, el celular es la misma puerta de entrada en casa y fuera de ella. Y entre quienes usan celular con plan de prepago, que son 79.9% de quienes usan celular, el gasto mensual promedio en ese plan fue de 161.8 pesos, según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2024 del INEGI: un presupuesto de telefonía que se administra, no que sobra.

Tarjetas sobre un poblado muestran datos de 2024: 97.2% de quienes usan internet lo hacen por celular; 35.9% lo hace con computadora; 86.9% urbano usa internet; 68.5% rural usa internet; 161.8 pesos al mes en prepago. Fuente: INEGI, ENDUTIH 2024.
Cómo se conecta México a internet en la vida real, según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2024 del INEGI.

¿Por qué el diseño de la IA educativa no está pensado para este México?

Porque casi siempre se construye para la excepción, no para la regla. La brecha entre el campo y la ciudad sigue siendo amplia: 86.9% de las personas del ámbito urbano usó internet en 2024, contra 68.5% del ámbito rural, una diferencia de 18.4 puntos porcentuales. Entre entidades federativas, el porcentaje de hogares con internet va de 84.4% en Ciudad de México y Sonora a apenas 50.7% en Chiapas.

No es un problema de interés ni de rechazo a la tecnología: 81.3% de las personas usuarias de internet en México ya lo usa como apoyo a su capacitación o su educación, la quinta razón más citada después de comunicarse, usar redes sociales, entretenerse y buscar información. La gente ya quiere aprender con estas herramientas. Mi lectura es que el problema está del otro lado: en cuántas plataformas educativas asumen una sesión en vivo con video en alta definición, una app que se actualiza en segundo plano o un archivo pesado que hay que descargar completo antes de empezar. Cada una de esas decisiones de diseño, tomada sin pensar en el celular con datos contados, deja fuera a alguien que sí quería entrar.

¿Qué dice la evidencia internacional sobre diseñar para el celular y la conectividad escasa?

Que el contexto, no la moda tecnológica, debe decidir el canal. En una entrada del blog del Banco Mundial publicada en agosto de 2025, Maria Barron, co-líder de su equipo de tecnología educativa, propone un marco de cinco criterios para programas de IA en educación, y uno de ellos es, literalmente, diseñar para el lugar: «en zonas con dispositivos limitados, como laptops o computadoras de escritorio, o con wifi intermitente, usar el celular puede ser una opción más adecuada», señala citando una iniciativa en Ghana.

El mismo marco incluye la accesibilidad sin conexión como criterio de diseño del producto, no como un extra: pregunta explícitamente si existen opciones que funcionen sin internet. Es la misma lógica que defiendo aquí, dicha por alguien que ha dirigido programas de IA educativa del Banco Mundial en Nigeria, Perú y Brasil.

¿Ya funciona aprender por teléfono en América Latina?

Sí, y hay evaluaciones publicadas que lo muestran, aunque todavía no con inteligencia artificial de por medio. Un estudio revisado por pares evaluó un programa de tutoría remota de bajo costo y baja tecnología, aplicado durante la pandemia como apoyo remedial, para niñas y niños de 9 a 14 años en tres departamentos de El Salvador. El efecto en aprendizaje de matemáticas fue de 0.24 desviaciones estándar, equivalente a 33.8% de aceleración frente al grupo de control.

Un estudio más amplio, con un ensayo aleatorizado de tutoría telefónica uno a uno entre 2021 y 2023, llegó a casi 7 mil estudiantes en siete países de América Latina, entre ellos México, dirigido a estudiantes con bajo nivel inicial de aprendizaje, y encontró un aumento de 0.2 desviaciones estándar en los puntajes de matemáticas básicas. En noviembre de 2022, El Salvador, Guatemala y dos estados mexicanos presentaron en conjunto sus resultados de implementar programas de tutoría remota para acelerar aprendizajes, con acompañamiento del Banco Interamericano de Desarrollo. Ninguno de estos programas usó inteligencia artificial: eran personas tutoras al otro lado de la línea. Pero demuestran algo que sí importa para la IA educativa: el teléfono, sin necesidad de una plataforma sofisticada, ya mostró que puede mover el aprendizaje en la región.

Cinco tiras enumeran reglas para la IA educativa con datos contados: 1 · Primero el celular, después la laptop; 2 · Texto antes que video pesado; 3 · Que avance sin conexión; 4 · Turnos cortos, no sesiones largas; 5 · Mensajería antes que apps pesadas. Fuentes: INEGI 2024 · Banco Mundial 2025 · lectura del autor.
Reglas de diseño para llevar la IA educativa al celular y a la conectividad escasa, según la evidencia revisada en este artículo y mi lectura del problema.

¿Qué relación tiene esto con la Maestría en Tecnología Educativa e Inteligencia Artificial?

Es, a mi juicio, uno de los problemas de diseño más importantes que un especialista en tecnología educativa va a enfrentar en México. Nuestra Maestría en Tecnología Educativa e Inteligencia Artificial forma a docentes, coordinadores y directivos que van a decidir, en su propia institución, qué herramienta adoptar y cómo desplegarla. Esa decisión no puede partir de cómo se ve la demostración en una laptop conectada al wifi de una sala de juntas: tiene que partir de cómo se conecta, de verdad, el estudiante al que va dirigida. Es exactamente el tipo de pregunta que quiero que mis futuros egresados sepan responder con datos, no con supuestos.

Si usted diseña o adopta herramientas de IA para un salón, un curso online o una institución completa, la pregunta que le dejo es esta: ¿su herramienta favorita seguiría funcionando si la probara desde un celular con la mitad de la batería y un gasto de prepago de unos 160 pesos al mes? Escríbanos por WhatsApp y platicamos sin compromiso.

Preguntas frecuentes

¿De dónde sale el dato de que el celular es la forma principal de conexión en México?

De la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2024 del INEGI, publicada en mayo de 2025. Entre las personas usuarias de internet de 6 años o más, 97.2% se conectó con un celular inteligente y 35.9% con una computadora; pueden usar más de un equipo, por eso las cifras no suman 100%.

¿La brecha entre el campo y la ciudad se está cerrando?

Se está estrechando, pero despacio. Entre 2023 y 2024 el uso de internet creció más en el ámbito rural (2.5 puntos porcentuales) que en el urbano (1.4), y aun así la diferencia es de 18.4 puntos: 86.9% contra 68.5%. La ENDUTIH 2024 no proyecta cuándo se cerraría.

¿Hay evidencia de que aprender por teléfono funcione en América Latina?

Sí, aunque los dos estudios que cito aquí son de tutoría humana por teléfono, no de inteligencia artificial. Uno, publicado en la revista Economics of Education Review, midió un efecto de 0.24 desviaciones estándar en El Salvador. Otro, un ensayo con casi 7 mil estudiantes en siete países incluido México, dirigido a estudiantes con bajo nivel inicial, midió 0.2 desviaciones estándar en matemáticas básicas. Ambos muestran que el teléfono, sin necesidad de una plataforma sofisticada, sí puede mover el aprendizaje.

¿Diseñar para el celular significa renunciar a la inteligencia artificial generativa?

No. Significa diseñarla con las restricciones reales del celular y de un plan de datos limitado: texto antes que video pesado, tareas que se puedan avanzar sin conexión constante y interacciones pensadas para usarse por turnos cortos, no para una sesión ininterrumpida de una hora. Es mi lectura de cómo debería plantearse el diseño, no una cita textual de ninguna de las fuentes anteriores.

¿Cómo puedo probar si una herramienta de IA educativa funciona de verdad en el celular?

Apáguele el wifi y úsela solo con datos móviles durante una sesión completa, o pídaselo a un colega. Es una heurística propia, no una metodología certificada, pero suele bastar para distinguir una herramienta que piensa en el celular de una que solo lo tolera.


Pratosh Dwivedi, cofundador y Director de Tecnología de TecnIA Universidad

Pratosh Dwivedi es cofundador y Director de Tecnología de TecnIA Universidad Online, donde diseña la tecnología educativa de la institución y el contenido de la Maestría en Tecnología Educativa e Inteligencia Artificial.

Este artículo fue escrito por Pratosh Dwivedi con asistencia de herramientas de inteligencia artificial, conforme a nuestra Política de IA.